Hamacas San Jacinto vende desde Barranquilla las hamacas que se tejen en el pueblo del que tomó el nombre. En agosto de 2026 cerró el mes y pidió el número de pedidos a tres lugares distintos. Google Ads dijo 47. Google Analytics dijo 29. La tabla de pedidos de la tienda dijo 38.
Los 47, los 29 y los 38 son correctos, cada uno según su propia definición de pedido. Tres herramientas contando el mismo mes dieron 47, 29 y 38 porque cuentan tres cosas distintas, y la diferencia entre dos de ellas no es un error sino una definición que nadie ha leído.
Por qué cada par no coincide, uno por uno
La plataforma de anuncios cuenta una conversión para sí misma y dentro de su ventana. La cuenta de San Jacinto tiene la ventana en 30 días, así que un pedido hecho el 29 de agosto por alguien que hizo clic el 2 de agosto queda del lado de agosto entero. Además cuenta once pedidos de gente que vio el anuncio y nunca hizo clic, que la plataforma se atribuye por haberlo mostrado. Las dos reglas están publicadas y las dos son defendibles; ninguna de las dos coincide con lo que un contador llamaría un pedido de agosto.
La analítica cuenta lo contrario: solo las sesiones que se reportaron a sí mismas. El número de la analítica es una muestra, no un censo, y el hueco no está repartido parejo. Lo hacen el aviso de cookies que la tienda puso en 2025, los bloqueadores, y quien cerró la pestaña antes de que terminara de cargar el script. En esta tienda esa quinta parte que falta es más grande en celular que en computadora, así que la analítica subestima justo el aparato con el que se compra.
Solo el número de tu propia tabla de pedidos se concilia contra el banco. No sabe nada de causa: no puede decir de dónde vino un pedido, y por eso los 38 no reemplazan a los otros dos. Los arbitran. Cuando la plataforma dice 47 y la caja dice 38, la discusión ya no es sobre quién tiene razón sino sobre cuál de las dos reglas publicadas produjo los nueve de diferencia.
El pago que sale del sitio y regresa
Aquí hay una causa de descuadre que ningún manual traducido menciona, y en Colombia es la principal. Buena parte de los pedidos se paga por PSE: el comprador sale del sitio hacia la página de su banco, autoriza, y vuelve. Ese regreso llega como una sesión nueva con el banco como origen, así que un pago que sale del sitio y regresa llega atribuido al banco, y el anuncio que trajo a esa persona se queda sin el pedido.
San Jacinto lo tuvo mal durante cinco meses de 2025 y nada lo avisó. En el informe se veía como una campaña que dejó de funcionar y como un banco que de repente mandaba clientes, dos conclusiones falsas que no se contradicen entre sí y que por eso nadie revisó. Lo mismo pasa en México con la referencia para pagar en efectivo en una tienda de conveniencia, con un agravante: el pedido se hace un día y se paga tres días después, así que la venta cae en una fecha que no tiene ninguna sesión detrás.
El arreglo no es difícil y sí es específico: hay que decirle a la analítica que el dominio del banco es parte del mismo recorrido y no un origen nuevo, lo que en Google Analytics 4 se hace con la lista de dominios que no cuentan como referencia. Toma diez minutos, y hay que rehacerlo por cada banco y cada botón de pago que se agregue después. La revisión pertenece al día en que se conecta un medio de pago nuevo, no al cierre del trimestre, que es cuando se descubre.
Lo que esta tienda sabe de verdad del mes pasado
Un inventario honesto tiene tres estados y no dos, porque una tienda no puede actuar igual ante un cero medido que ante un cero que nadie fue a mirar. San Jacinto sabe cuántos pedidos se hicieron, y lo sabe bien, porque sale de su base de datos y cuadra con el banco. Sabe cuáles llevaban etiqueta de campaña, para las sesiones que se reportaron.
No sabe si el pago por PSE conservaba el origen, porque durante cinco meses no lo conservó. No sabe cuáles pedidos habrían llegado de todas formas, y eso no lo guarda ninguna herramienta: cuesta un mes con una campaña apagada. Y de la quinta parte de sesiones que nunca se reportó no sabe nada, ni puede: nadie miró y, por cómo está hecho el instrumento, nadie puede mirar. Ese último renglón es la razón del tercer estado. Archivado como un no, se leería como una ausencia medida, y es un agujero del aparato y no un hecho sobre la tienda.
El inventario
Lo que esta tienda sabe de verdad del mes pasado
Tres estados, porque una tienda no puede actuar igual ante un cero medido que ante un cero que nadie fue a mirar.
Un mes de pedidos
- SíCuántos pedidos se hicieronDe la base de datos de la propia tienda, cuadrada contra el bancoSí
- SíCuáles pedidos llevaban etiqueta de campañaAnotada en la sesión, para las sesiones que se reportaronSí
- NoSi el pago por PSE conserva el origen del pedidoNo lo conservó durante cinco meses de 2025, y nada lo avisóNo
- NoCuáles pedidos habrían llegado de todas formasNinguna herramienta guarda esto. Cuesta un mes con una campaña apagadaNo
- Sin revisarQué hizo la quinta parte de sesiones que nunca se reportóNadie miró, y por cómo está hecho el instrumento nadie puedeSin revisar
El último renglón es la razón del tercer estado. Archivado como un no, se leería como una ausencia medida, y es un agujero del aparato y no un hecho sobre la tienda.
Dónde se atora: el informe llega ya hecho
El atorón no es técnico. Es que el número de la plataforma de anuncios llega solo, formateado y a tiempo, y los otros dos hay que ir a buscarlos. Un informe mensual armado con lo que llegó por sí mismo reporta 47 todos los meses, y decide el presupuesto del trimestre siguiente sobre la cifra más generosa de las tres, sin que nadie haya mentido en ningún momento.
La salida es una sola frase escrita antes y no después: decide cuál número decide, y escribe su definición antes de que empiece el mes. En San Jacinto la frase quedó así, en una nota pegada a la hoja: un pedido de agosto es un pedido pagado en agosto según la tabla de pedidos, y la plataforma sirve para comparar campañas entre sí y no para sumar. Desde que existe esa nota, las discusiones duran diez minutos, porque una diferencia que no puedes explicar es una definición que no has leído, y ahora está escrita.
Decidir a qué contacto se le da el crédito cuando hubo tres es el asunto de la atribución, y es el grupo que conviene leer en cuanto haya dos canales encendidos al mismo tiempo.
Qué abrir en 2026
Google Analytics 4 reemplazó a Universal Analytics, que dejó de procesar datos el 1 de julio de 2023, así que cualquier tutorial anterior describe pantallas que ya no existen; es gratis al tamaño de esta tienda y su número es una muestra, cosa que conviene repetir cada vez que se cita. Google Tag Manager reemplazó editar la plantilla del sitio cada vez que hace falta medir algo nuevo, es gratis, y es donde se arregla el descuadre del PSE sin tocar la tienda.
Looker Studio reemplazó pegar capturas de pantalla en una presentación una vez al mes, es gratis, y junta en una sola hoja la analítica, Search Console y la exportación de la tabla de pedidos. Las tres son gratis y ninguna de las tres decide cuál número manda. Eso lo decide una persona, una vez, por escrito.
Cuatro grupos, y el primero no es opcional
El montaje de la medición va primero y no admite salto, porque leer bien un dato mal recogido es una manera elegante de equivocarse cinco meses seguidos. La atribución sigue. Los informes vienen después, y el trabajo ahí no es graficar sino recortar hasta que quede lo que alguien va a usar para hacer algo distinto.
La experimentación cierra, y es la única de las cuatro que contesta preguntas de causa en vez de preguntas de conteo. De lado, la mayor parte de las discusiones de esta página nacen en los anuncios pagados, la otra mitad del tráfico se cuenta distinto en el SEO, y qué vale un cliente, que es lo que vuelve interpretable cualquiera de estos números, se decide en la estrategia de marketing. Todo cuelga de Marketing.
Los 38 pedidos de agosto son un conteo y no una explicación. Nadie en San Jacinto sabe cuántos de esos 38 habrían llegado con la cuenta de anuncios apagada, y averiguarlo cuesta exactamente un mes de ventas puesto en riesgo, que es un precio real y no una excusa. Cuándo vale la pena pagarlo, y cómo apagar solo una parte para no arriesgar el mes entero, es lo que resuelve la experimentación.