En francés ami y amis suenan igual, y el plural lo carga el artículo. La s del plural no se oye nunca, así que la diferencia entre un amigo y varios viaja entera en la vocal de le contra les, y esa vocal no está en el inventario del español. El francés escribe su gramática entera y en el aire la esconde casi toda.
La compensación es enorme y llega desde el primer día, porque quien abre un diario francés desde el español está leyendo latín con otra ortografía. Eso es Vocabulario francés, con las palabras que cambiaron de sentido en el camino y ahora esperan agazapadas.
Ocho formas que deciden el primer año
La primera es un regalo que un manual escrito para angloparlantes no menciona, porque su lector no lo tiene. Las otras siete son la factura, y tampoco las menciona, por el mismo motivo al revés.
- el imparfait y el passé composé se reparten como el imperfecto y el pretérito. Je travaillais quand elle est arrivée se cuenta igual que trabajaba cuando ella llegó: la línea de fondo va en uno y el hecho puntual en el otro. Es el capítulo más largo de cualquier manual escrito para angloparlantes, y aquí ya viene pagado.
- je parle, y nunca parle a secas: el sujeto es obligatorio. El español deja caer el pronombre porque la terminación lo dice, y el francés no puede, justamente porque sus terminaciones ya no suenan. La forma sola no existe.
- du pain, de l'eau: el francés pone artículo donde el español no pone ninguno. Como pan es je mange du pain, y la parte que hay que agregar es la que en español no se dice nunca.
- j'en ai deux y j'y vais: dos pronombres que el español perdió. En reemplaza una cosa introducida por de; y reemplaza un lugar. No hay traducción palabra por palabra porque no hay palabra.
- vous avez se dice vuzavé. Una consonante final muda revive delante de vocal y se pega a la palabra siguiente, así que las junturas del sonido caen en otro lugar que las de la página.
- entendre es oír, no entender. Para entender está comprendre. Je t'entends mais je ne te comprends pas es una oración corriente y dice dos cosas distintas.
- salir en francés es ensuciar. Para salir está sortir. De la misma familia tramposa: rester es quedarse, quitter es dejar, demander es pedir y large es ancho.
- tu no es tú, y su vocal no existe en español. Tu y tout se distinguen solo por esa vocal, que se hace poniendo los labios de u y la lengua de i al mismo tiempo.
Lo que el español regala, y por qué el curso en inglés no lo sabe
Media biblioteca de manuales de francés fue escrita para un lector que no tiene género gramatical, no conjuga por persona, no usa subjuntivo y no distingue el trato formal del informal. Ese lector paga cuatro secciones largas. Quien llega desde el español no paga ninguna de las cuatro.
El género y la concordancia del adjetivo ya están instalados, y lo único que cambia es qué palabra cayó de qué lado: la mer es femenino como la mar, y le lait es masculino donde la leche es femenina. Las seis personas del verbo están machacadas desde la primaria. El subjuntivo está vivo en la cabeza de este lector y se usa a diario, así que il faut que tu viennes no pide ninguna teoría nueva. Y tu contra vous es el mismo eje de tú contra usted, con la misma incomodidad social y las mismas reglas borrosas. Gramática francesa se puede leer entera saltándose eso, que es más o menos un tercio del libro.
Lo que se paga completo, y ningún manual lo avisa
La factura de este lector está en dos partes y ninguna es de gramática. La primera es de sonido: las dos vocales redondeadas de tu y de peu, las nasales de an, on e in, que son vocales enteras y no una vocal seguida de n, y la r, que se hace en la garganta y no tiene nada que ver con la del español, ni con la de pero ni con la de perro. Pronunciación del francés las toma de a una, que es la única forma en que se vuelven audibles.
La segunda parte es más rara y por eso duele más: la ortografía del francés miente, y este lector nunca ha tenido que aprender que las letras mienten. En español lo escrito y lo dicho van juntos, así que el hábito de leer en voz alta lo que se ve está intacto desde los seis años, y en francés ese hábito produce una frase que nadie reconoce. Es una factura escondida, y está escondida precisamente porque un hispanohablante no espera que exista.
El mes en que se lee el periódico y no se entiende el pronóstico del clima
La parada no llega al principio ni es de gramática. Aparece entre el cuarto y el sexto mes, cuando la lectura ya corrió muy lejos y el oído sigue donde estaba. Ricardo Espinal, en Puebla, sigue un artículo de política francesa con dos consultas al diccionario y no logra decir si la locutora dijo un país o varios.
Lo que ocurre entre la página y el oído son cinco reglas que se aplican todas a la vez. La elisión borra la vocal de la palabra chica y se lleva el hueco, así que je ai no se dice nunca y j'ai es una sílaba. La liaison hace lo contrario y suelda dos palabras en una, que es lo que pasa en vous avez. Aplicadas todas juntas a una frase corta, esas reglas no dejan nada de dónde agarrarse: il y en a son cuatro palabras escritas y como sílaba y media en el aire. Nadie está hablando mal, y la frase no se acortó; cada regla se aplicó tal como está escrita. Comprensión del francés es esa página, y Conversación en francés es la de al lado, donde el trato formal decide la mitad de las frases de una llamada.
El papel
Seis escalones, dos diplomas, y ninguno de los dos vence
El DELF y el DALF los otorga el Ministerio de Educación francés y valen de por vida, que es lo que los separa de una prueba presentada contra una fecha.
- 06C2Nada queda fuera, los chistes incluidosDALF
- 05C1Seguir una clase magistral y discutir dentro de ellaDALF
- 04B2Lo que suele pedir una universidad francesaDELF
- 03B1Aguantar casi todo lo que le tira encima una estadíaDELF
- 02A2Resolver los trámites corrientes de una semanaDELF
- 01A1Presentarse y comprar un boletoDELF
Un escalón describe lo que alguien puede hacer y no un curso que tomó, así que nadie lo pone a uno ahí por enseñarle. El TCF y el TEF miden la misma escalera y sus resultados vencen, y por eso son los que más se presentan desde esta región.
Dos diplomas que no vencen, y dos exámenes que sí
El DELF y el DALF los otorga el Ministerio de Educación francés y valen de por vida, que es lo que los separa de cualquier prueba que se presenta contra una fecha. Se rinden en los centros de la Alianza Francesa, que existen en la Ciudad de México, Guadalajara, Bogotá y Medellín, y la cuota se paga en pesos al centro local.
Para quien está estudiando francés por Canadá, y en esta región son muchos, la escalera es la misma y el papel es otro: los trámites migratorios piden un resultado reciente, así que el examen que sirve es el que vence. Los dos caminos cuestan parecido, así que el error caro aquí es presentar el DELF cuando el expediente pedía un resultado con fecha. DELF y DALF compara los dos caminos nivel por nivel.
Qué abrir en 2026, y qué se paga desde México y Colombia
TV5MONDE tiene un sitio de aprendizaje con video, transcripción y ejercicios ordenados por nivel, y reemplazó al casete del laboratorio de idiomas y al audio que venía con el libro. Es gratuito y la mayor parte no pide cuenta. Sirve desde el primer mes, que es raro en material hecho por hablantes nativos.
RFI publica el Journal en français facile todos los días, con la transcripción al lado, y reemplazó al lector graduado, pero para el oído. Es gratuito, dura unos diez minutos y trae noticias de verdad, así que resuelve el problema del material que ya casi se sigue sin obligar a ver caricaturas a los cuarenta años.
Antidote es el corrector serio del francés y reemplazó al Bescherelle de la repisa y al soporte flaco que trae una suite de oficina. No tiene capa gratuita y nunca la tuvo: se compra, en dólares canadienses, y es lo que se usa del lado de Quebec. Para un texto corto un modelo alcanza, con el mismo límite de siempre, que acepta frases que ningún francófono produciría.
Por dónde entrar
Quien tiene fecha de examen empieza por el papel y trabaja hacia atrás. Quien tiene el oído parado empieza por las cinco reglas y por diez minutos diarios de audio con transcripción. Quien apenas está decidiendo hace bien en leer primero el orden del trabajo en Cómo aprender un idioma, porque en francés ese orden importa más que en casi cualquier otro idioma de este pilar.
Y queda una pregunta con la que casi nadie llega y que vale más que la mayoría: si el regalo que hace Español es tan grande en francés, dónde más se cobra. La respuesta corta es Italiano, donde el descuento es todavía mayor y la ortografía además no miente, así que el segundo idioma romance sale mucho más barato que el primero.