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Aprender Marketing

Ocho temas y solo cuatro son canales. Cuál va primero, dónde se estanca la gente y qué queda de una venta después de que Mercado Libre cobra su comisión.

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10Minutos
1Profundidad

La división

Ocho temas, cinco trabajos, y uno que se hace de cuatro maneras

Las columnas van en orden y las tarjetas de adentro no. Decidir va antes de llevar; nada dice que el SEO vaya antes que el email.

  1. Decidir1
    • para quién esEstrategia de marketing
  2. Hacer1
    • lo que los canales carganMarketing de contenidos
  3. Llevar4
    • alquilado a un índiceSEO
    • alquilado por clicAnuncios pagados
    • alquilado a un feedRedes sociales
    • un archivo que sí se puede sacarEmail marketing
  4. Cobrar1
    • el comprador se queda en la plataformaComercio electrónico
  5. Contar1
    • si pasó o no pasóAnalítica web

El número sobre cada columna es cuántos de los ocho temas hacen ese trabajo. Cuatro de los ocho caen en una sola columna, y por eso desde afuera el marketing parece una elección de canales. En este mercado la columna de cobrar también alquila, porque la venta se registra en Mercado Libre y el comprador queda del lado de la plataforma.

Tueste Palogrande, en Manizales, vende una sola cosa por internet: una bolsa de 500 g de café de origen, a COP 42000 con envío incluido. El café verde, la bolsa y la etiqueta cuestan COP 12000, el envío cuesta COP 6500, y Mercado Libre se lleva COP 6720 de comisión en cada venta. La ganancia por venta es el precio menos el insumo, el envío y la comisión, y aquí eso da COP 16780.

Ese número decide cuáles de los ocho temas de abajo están abiertos para Palogrande y cuáles están cerrados, y lo decide antes de que alguien abra una cuenta de anuncios. Los dos socios llevaban año y medio vendiendo cuando hicieron la resta por primera vez.

El error caro no es una publicación mal escrita. Es que la comisión entra en la cuenta después de elegir el canal, cuando en realidad es la que define el canal: de esos COP 42000, el taller nunca tocó COP 6720, y el comprador que los pagó quedó registrado del lado de Mercado Libre y no del suyo.

Cuatro de los ocho temas son canales, y aquí el quinto también

Ocho temas, y solo cuatro llevan algo a alguien. La estrategia de marketing decide a quién se le vende, el marketing de contenidos fabrica lo que los canales cargan, y la analítica web cuenta lo que pasó. Ninguno de los tres es un lugar donde a uno lo vean, y los tres se hacen sin gastar un peso en medios.

Lo que separa a los otros cuatro entre sí no es el alcance. Es qué pasa cuando uno deja de pagar. Una publicación que posiciona sigue llegando meses después de la última edición; un canal alquilado se apaga el día que se deja de pagar. En este mercado hay que agregar una quinta casilla a esa lista, y es la que en otros mercados se cuenta como el final de la venta y no como un canal: el comercio electrónico aquí casi siempre quiere decir Mercado Libre, que pesa más del 30% del comercio en línea de México, y en Mercado Libre la venta es tuya y el comprador no.

Esa diferencia no es de grado. Un correo mal mandado se vuelve a mandar; una cuenta de vendedor suspendida se lleva el historial de reputación, que era lo que hacía que la publicación apareciera. La pregunta que ordena estos ocho temas no es cuál canal es propio, porque ninguno lo es del todo, sino cuánto aviso da cada dueño antes de cambiar las reglas.

Empezar por el canal cuesta un trimestre

El orden que funciona arranca siempre en el mismo lugar: qué deja una venta, quién compra, qué decirle, y recién después dónde decírselo. Palogrande lo corrió al revés. Alguien dijo que había que estar en Google, la cuenta quedó abierta esa misma tarde, se escribió una publicación para atrapar clics, y salieron COP 500000 en un mes. La pregunta de cuánto dejaba una venta llegó después de que el dinero salió.

Corrido hacia adelante es aritmética y toma diez minutos. El clic máximo que paga es la ganancia por venta entre las visitas que cuesta una venta. La publicación de Palogrande convierte una visita de cada 125, medido sobre un trimestre y no sobre una buena semana. COP 16780 en 125 visitas ponen el techo del clic en COP 134. El clic más barato que la cuenta cotizó contra «café de origen» costaba COP 500. Los anuncios pagados estaban cerrados para este taller antes de escribir el primer aviso, y ninguna redacción los abría.

El costo no está en ninguno de esos pasos. Está en que el canal se elige dos veces: una al principio sin nada atrás, y otra al final con los COP 16780 adelante, y solo la segunda elección tenía información. Todo lo del medio fue trabajo hecho al servicio de una decisión que todavía no se había tomado.

El orden al revés

La ruta que hizo Palogrande, dibujada como ruta

Seis paradas, y la sexta es la misma decisión que la primera. Casi todo taller camina esta ruta más de una vez, con un canal distinto cada vez.

  1. 01Elegir el canalAlguien dice que hay que estar en Google, y ahí arranca el trabajo
  2. 02Armar algo para mandarUna publicación escrita para atrapar clics, antes de saber quién los da
  3. 03Comprar los clicsUn mes, y una cuenta que con gusto gasta más
  4. 04Leer el reporteLas visitas arriba, y el número de abajo todavía sin mirar
  5. 05Sacar lo que deja una ventaDieciséis mil setecientos ochenta pesos, y eran los mismos desde el primer día
  6. 06Volver a elegir el canalLa misma decisión, ahora con la resta hecha adelante

Ninguna de las cinco primeras paradas se hizo mal. Por eso la ruta es difícil de ver desde adentro, y por eso medio millón de pesos es un precio normal por verla.

El número que estás mejorando se midió en otro país

Aquí es donde se estanca la gente, y no es por falta de trabajo. Es medir la visita y después mejorarla mes a mes, cada vez con más destreza. La visita es el único número que todos los canales reportan igual, por eso todos los reportes mensuales se arman alrededor de ella, y es el único número del taller que no puede decir si algo funcionó. Las visitas de Palogrande pasaron de 900 a 3400 en un trimestre. Las ventas pasaron de 11 a 9.

Ese mes vale la pena escribirlo completo, porque la forma se repite. Mil clics a COP 500 fueron COP 500000. Al ritmo de la propia publicación, una venta cada 125 visitas, esos clics dieron ocho bolsas. Ocho bolsas son COP 336000 que entraron, contra COP 148000 de café, bolsa y envío, COP 53760 de comisión de Mercado Libre y los COP 500000 de clics, que suman COP 701760 que salieron. El mes cerró COP 365760 abajo, y el gráfico de visitas de ese mismo mes era el más alto que el taller había tenido.

La versión local de ese error es más difícil de ver, porque el número sí parece medido. El volumen de una palabra en las herramientas está sumado en veinte países: una cifra para «tostadora de café» es una cifra del idioma español, no de Colombia, y un plan armado sobre ella apunta a consultas que son grandes en Madrid y en Buenos Aires y chicas donde el taller vende. Pasa igual con las tasas de conversión de referencia, con los costos por clic citados en dólares y con el «promedio de la industria» de cualquier cosa.

El arreglo son dos cosas: el filtro de país en la herramienta, y Search Console, que conoce las consultas del sitio propio y por eso no promedia el país de nadie más. Cada tema de abajo tiene además su propia métrica de vanidad, y nombrar la propia es casi toda la cura. En búsqueda es una posición para una consulta que nadie compra después. En redes es el número de seguidores, que la plataforma devalúa cuando cambia el algoritmo. En Mercado Libre son las visitas a la publicación, que suben solas cuando el precio baja.

Un número más, porque casi todo el mundo lo lee mal: la posición media en Search Console es un promedio sobre impresiones, no un puesto. Si una consulta aparece 400 veces en la novena posición y 4 veces en la primera, el informe dice 8.9, y no hubo ningún día en que la página estuviera en 8.9.

Lo gratis que sí sirve en 2026

Google Search Console es el piso y es gratis. Reemplazó los datos de palabras clave que Google quitó de la analítica en 2011, y nada los devolvió desde entonces. Lo que hace aquí, y que ninguna herramienta paga hace igual de bien, es el filtro de país: las consultas que trae son las del sitio propio, ya separadas por México, por Colombia o por España, que es exactamente el corte que el volumen sumado esconde.

Google Analytics 4 es el otro gratis y sabe la mitad opuesta. Reemplazó a Universal Analytics, que dejó de procesar datos el 1 de julio de 2023. Search Console sabe qué se escribió antes del clic; Analytics sabe qué pasó después. Ninguno de los dos sabe la otra mitad, y el error común es pedirle a uno el número del otro y creerse la diferencia.

Ahrefs Webmaster Tools es gratis para un sitio verificado como propio, y reemplaza pagar en dólares por datos de la competencia que todavía no hacen falta. El plan pago de Ahrefs o de Semrush se cobra en dólares, se liquida en pesos al cambio del día y encima suma el IVA sobre servicios digitales del exterior: 16% en México y 19% en Colombia en 2026. En Colombia el banco emisor lo retiene en el momento del pago y se lo gira a la DIAN, así que ya viene adentro de la cifra del extracto. Para un taller de dos personas esa suscripción es una fracción seria de un sueldo junior en los dos países.

Un mes

A dónde fue el dinero de un mes de anuncios

Cada peso que salió del taller ese mes, ordenado por quién lo recibió. El proveedor más grande que tuvo Palogrande no vendía café.

Un mes en Tueste Palogrande, en pesos que salieron de la cuenta.

COP 701760salieron
  1. La plataforma de anunciosMil clics, a COP 500 cada unoCOP 500000
  2. Café, bolsa y envíoOcho bolsas, a COP 18500 cada unaCOP 148000
  3. La comisión de Mercado LibreOcho ventas, COP 6720 de cada unaCOP 53760

Deja afuera la hora diaria que costó atender la cuenta y contestar los mensajes, que en un taller de dos personas es el renglón más grande y nunca aparece en un gráfico de estos.

Lo que se cobra en pesos, y lo que llega antes que el correo

Google Ads y Meta Ads funcionan, se abren solos y se cobran en moneda local. Nada de esto está bloqueado desde México ni desde Colombia, y una página escrita alrededor de un problema de acceso que este lector no tiene se inventó el obstáculo. El que casi nunca aparece en los manuales traducidos del inglés es Mercado Ads: para un vendedor de aquí suele ser el presupuesto pagado entero, porque pone el aviso adentro del sitio donde la búsqueda de compra ya estaba pasando, y se cobra en pesos sin tipo de cambio de por medio.

Y el canal que de verdad llega no es el correo. WhatsApp está en el 93% de los internautas mexicanos y en el 94% de los colombianos (Statista, 2025), y reemplazó el SMS masivo y la línea fija del negocio sin que nadie lo decidiera. La trampa está en la palabra propio: un número de WhatsApp lo puede cerrar Meta y no hay a quién apelar, y la libreta de contactos vive dentro de un teléfono. El email marketing se ve lento y anticuado al lado de eso, y sigue siendo lo único de esta lista que se puede sacar: una lista es propia hasta donde la puedas exportar. Empezarla el día que hace falta es tarde.

La señal

Cinco respuestas, y el terreno no es parejo

Cuatro se consiguen mirando un informe. Solo la última cambia lo que haría con las otras cuatro.

  1. 01Lo que deja una ventaEn Palogrande, lo que queda después del insumo, del envío y de la comisión
  2. 02Lo que la publicación hace con una visitaUna de cada 125, medido sobre un trimestre y no sobre una buena semana
  3. 03El clic más caro que todavía pagaLa primera respuesta dividida entre las visitas que cuesta una venta
  4. 04El número en el que se apagaEscrito antes del primer clic, no discutido después del último
  5. 05Cuáles ventas iban a pasar de todos modosSiete bolsas con los anuncios apagados, contra ocho con ellos prendidos

Contestar la quinta mueve la tercera. Si la mayoría de las ventas ya venían llegando, lo que un anuncio agrega es menos de lo que deja una venta, y el techo del clic baja con eso.

Cinco respuestas, y la quinta cuesta una semana de ventas

Saber si se está mejorando en esto no se siente, se cuenta. A los tres meses hay cinco números sobre la mesa que al primer mes no estaban, y cuatro se consiguen mirando: lo que deja una venta, lo que la publicación hace con una visita, el clic más caro que todavía paga, y el número en el que se apagan los anuncios, escrito antes de prenderlos y no discutido después.

El quinto cuesta una semana de ventas y es el que separa a alguien de tres meses de alguien de uno: cuáles ventas iban a pasar de todos modos. Palogrande apagó los anuncios una semana de julio de 2026 y vendió siete bolsas, contra ocho la semana anterior con ellos prendidos. La cuenta se estaba anotando las ocho. La atribución es la discusión que arranca ahí, y no termina bien.

Los ocho temas, y en cuál estás parado

Casi todo el que llega está parado en uno de dos lugares. Si todavía no hay nada decidido, el primer tema es el que fija para quién es y cuánto vale, y es la ruta más corta para no perder un trimestre. Si ya se vende algo y la pregunta es cómo vender más, la elección está entre los canales y depende sobre todo de cuánto se puede esperar.

SEO es el más lento de los cuatro y el único que acumula, y es también el que más cambió entre 2024 y 2026, porque una pregunta contestada adentro de la página de resultados es una pregunta que ya no da clic. Las redes sociales son el caso donde el dueño del terreno fija el arriendo después de que uno se mudó. Para el vendedor de Palogrande, en cambio, la publicación de Mercado Libre es las tres cosas a la vez: el buscador, el aviso pagado y la caja registradora.

Para quien está aquí porque la tienda es suya y no de un cliente, el tema vecino es el emprendimiento, que es otro problema sentado sobre la misma resta. La página donde cambia el dinero de manos es una pregunta de diseño antes que de marketing, y la experiencia de usuario es donde se toma en serio. Y el problema de tener siempre algo que publicar tiene una respuesta de 2026 que funciona a medias: la IA generativa vale la pena leerla por lo que cuesta tanto como por lo que ahorra.

Queda la pregunta que Palogrande debió haberse hecho antes de abrir la cuenta, y no es cuál canal. COP 16780 es lo que deja una bolsa, pero el taller tiene clientes que piden café cada tres semanas desde hace dos años, y para ellos COP 16780 nunca fue el número. Cuál de las dos cifras se usa para juzgar un canal decide todo lo de arriba, y esa discusión está en la retención de clientes.

Al lado de esto

Arriba de esto