Молоко se escribe con tres oes y suena malakó. El alfabeto ruso se despacha en una semana, y esa semana termina exactamente en el punto donde empieza el problema: leer las letras no es leer la palabra, porque la vocal átona rusa no suena como está escrita.
Un español llega aquí sin ninguna defensa para eso. El castellano es el idioma europeo que menos reduce sus vocales, así que la a de casa suena igual que la a de canté, y esa fidelidad, que es una ventaja en italiano y en japonés, aquí no sirve de nada.
Con el acento pasa lo mismo y peor: no se escribe en ninguna parte, se mueve dentro de la misma palabra al declinarla, y decide qué vocales se reducen. Esas dos cosas juntas son la partida cara del ruso, y casi ningún curso las pone delante.
Lo que el español presta aquí, y es más de lo que parece
El aspecto es la partida grande y viene medio pagada. Делать es el proceso y сделать el acto terminado, y a un hispanohablante eso se le explica en una frase, porque canté y cantaba hacen algo muy parecido: la misma acción mirada como cerrada o como abierta.
La analogía se rompe en un sitio y conviene decirlo el mismo día en que se presenta el aspecto. El español guarda esa distinción dentro del tiempo verbal, así que se elige al conjugar; el ruso la guarda dentro del verbo, así que se elige antes, al escoger cuál de los dos verbos del par se va a usar. Eso vale también para el futuro y para el infinitivo, donde el español no tiene con qué comparar, y de ahí viene el error típico: un hispanohablante mapea el imperfectivo al imperfecto, acierta durante un mes y se estrella en la primera frase de futuro.
Los seis casos vienen medio pagados por la misma razón que los cuatro del alemán: el español declina sus pronombres y marca el objeto directo con la a personal, así que la idea de que la palabra cambie de forma según su trabajo no es nueva. Y hay una simplificación que se agradece: el ruso no tiene artículos, ni el ni un, así que un tercio de los errores que comete un ruso hablando español aquí no existen en la otra dirección.
Las letras engañan más que las que no conoces
Las letras nuevas se aprenden y ya está. Las caras son las cirílicas que tienen forma de letra latina y suenan a otra cosa, y esas hay que aprenderlas contra el reflejo de leerlas en español.
- Р y С. La Р suena erre y la С suena ese, que es justo lo contrario de lo que un ojo español lee. Ср, que aparece en abreviaturas, se lee ser y no ese pe.
- В y Н. La В es una uve y la Н es una ene. Вход, la entrada, no empieza por be, y на, la preposición más común del idioma, no empieza por hache.
- У y Х. La У es una u y la Х es la jota de jamón, un sonido que un español ya hace cien veces al día y que un inglés no puede producir.
- Й. Con el gancho encima es otra letra, no un adorno: es la i corta que cierra un diptongo, y sin ella мой y мо no son la misma palabra.
- Е y Ё. Los dos puntos casi nunca se imprimen, así que hay que saber la palabra para leerla, y ese es el primer aviso de que aquí la escritura no da toda la información.
El acento no está escrito y se mueve
Una palabra rusa cambia de sílaba tónica al declinarse, y como la reducción depende del acento, la palabra cambia de sonido al mismo tiempo. Un español que aprende la palabra de una lista la aprende con un acento, y luego no la reconoce cuando aparece en otro caso.
El arreglo es de método y hay que instalarlo el primer mes, cuando todavía no duele: cada palabra se apunta con la marca del acento puesta a mano, y las que lo mueven se apuntan en dos formas. Wiktionary marca el acento en todas las formas flexionadas y no solo en la de entrada, que es la razón por la que sustituye aquí a cualquier diccionario bilingüe.
Íker Mendiluce Arana lleva año y medio con el ruso y lee sin dificultad, y cuando alguien le habla no reconoce ni las palabras que sabe. No es un problema de vocabulario ni de velocidad: es que las aprendió con la vocal escrita, y esas vocales no están ahí.
Cómo se construye una palabra
Una palabra rusa es una raíz con tres capas alrededor
Se lee de dentro afuera. Cada capa lleva un tipo distinto de información, y cada una la comparte con decenas de palabras más.
- raízписEscribir, y significa eso en todas las palabras levantadas sobre ella
- 02Un prefijoна, за, под. Dobla el sentido y suele cerrar el aspecto
- 03Un sufijoDecide en qué clase de palabra se ha convertido
- 04Una terminaciónCaso y número, o persona y tiempo. Lo que la deja moverse
Aprendida la capa, llegan doce palabras juntas. Aprendida la palabra, esas doce se presentan una a una y como desconocidas.
Las palabras se construyen por capas, así que la capa es la unidad
Пис es escribir, y está dentro de писать, письмо y записка, escribir, carta y nota. Alrededor de la raíz van un prefijo, que dobla el sentido y casi siempre cierra el aspecto, un sufijo, que decide de qué clase de palabra se trata, y una terminación, que es la que permite moverla por la frase.
Aprendida la capa, llegan doce palabras a la vez. Aprendida la palabra suelta, cada una de esas doce se presenta después como una desconocida, y esa diferencia es la que decide si el vocabulario ruso crece o se estanca en el mes cuatro.
Un diccionario gratis, un calendario y una advertencia
Wiktionary es gratuito y marca el acento en cada forma flexionada, cosa que un diccionario en papel no hacía y que un bilingüe de bolsillo sigue sin hacer. Anki con su programador de repasos es lo que sostiene los pares aspectuales, que hay que memorizar de dos en dos y no de uno en uno, y es gratis en ordenador y en Android y de compra única en iOS. Duolingo es gratis con publicidad y aquí vale lo que dura el alfabeto, unas dos semanas, porque su formato no puede enseñar seis casos con el acento moviéndose dentro.
Los seis apartados, y el que casi todo el mundo abre primero
El que se abre primero es el alfabeto cirílico, y está bien que sea el primero siempre que se salga de él en una semana y no en dos meses.
Lo que de verdad decide el año siguiente es la pronunciación rusa, con el acento móvil y la reducción, que es el apartado que casi todos los métodos dejan para el final. El aspecto, con los pares y con lo que el español presta y lo que no, está en la gramática rusa.
Las terminaciones y qué preposición exige cada una están en los seis casos, y las raíces con sus prefijos, que es la forma barata de crecer, en el vocabulario en ruso. Oír todo eso a velocidad real, con las vocales ya desaparecidas, es la comprensión oral en ruso.
De los vecinos, el polaco pide lo mismo en el aspecto y en los casos, con siete en vez de seis y con el alfabeto latino, así que sirve para separar qué parte del esfuerzo era el cirílico y qué parte era la declinación. El alemán comparte el problema de las terminaciones y no el del acento. El calendario que sostiene todo esto está en cómo aprender un idioma.
Queda la pregunta que aparece hacia el mes tres, cuando ya se lee y todavía no se entiende nada hablado: cuánto de esto es normal y cuánto significa que algo va mal en el método. Está en los estancamientos.